Vivir la experiencia estética no se limita solo a mirar una obra -ya sea en un museo, libro o una página web- los textos y contexto de una obra son los mejores aliados; son, en definitiva, parte de las obras. En esta muestra los creadores presentan enigmas y capas de lecturas que requieren de cierto rodeo. Para entenderlas y experimentarlas es necesario tomarse un tiempo. Ser persistentes y dejarse llevar por un lado, ser curiosos por el otro; se genera un “trabajo detectivesco” en toda la experiencia: especular, hacer teorías. Ser espectadores activos es fundamental para acercarnos a las obras en general; y sucede así, también, con esta muestra en específico.
En esta sección encontrarán una serie de imágenes de referencia, procesos, detalles y señales que acompañan las obras. Lo que aquí hallarán son “huellas de obra”; claves que, finalmente, nos acompañan a armar las lecturas que de aquí se desprenden. Desde nuestra mirada, las obras se completan al activarse con la lectura que el espectador realiza de ellas. Esta muestra es, entonces, una invitación a crear cierta “complicidad” con la perspectiva que los artistas de la muestra presentan en sus propuestas.